ocupábamos tu terraza casi por completo,
juntábamos todas las mesas y parecía mas una boda que la terraza de un bar,
tod@s nos saludábamos y siempre teníamos con quien estar,
charlábamos de cosas cotidianas, nos echábamos unas risas,
daba gusto estar en tu terreno.
Con el paso del tiempo no se que te paso,
pero lo que antes eran mesas juntas y buen rollo,
ahora son mesas separadas y todo son cotilleo, malas miradas, picadas entre tod@s,
no puedes tener una simple charla sin que tengas detrás varias orejas escuchando.
Te salva que tienes un parque en frente,
por eso continuamos pisando tu terreno,
por la simple comodidad de poder vigilar a nuestros hij@s mientras tomamos algo sentados,
también te digo que el día que quiten el parque te quedaras solo.
















































